Una lavandería industrial externalizada no tiene un único modelo de cobro. El contrato con cada cliente — hotel, industria alimentaria, minera, facility services, comedor — depende del volumen, del tipo de ropa, de lo previsible que sea el pedido y de la madurez del cliente. Los tres modelos que aparecen en la práctica:

  1. Por kilo procesado (volumen)
  2. Por prenda (unidad)
  3. Importe fijo mensual (cuota)

Cada uno tiene una estructura de margen, un riesgo y una operativa distintos. Este artículo cubre cuándo usar cada uno, y cómo combinar más de uno en el mismo cliente.

Modelo 1: cobro por kilo

La operación pesa lo que entra en la zona sucia, pesa lo que sale de la zona limpia, y cobra por kilo recogido — el peso limpio sirve de control de suciedad, no de base de la factura.

Cuándo usarlo:

  • Cliente con volumen alto y previsible (más de 20 t al mes): industria alimentaria, hotel de tamaño medio o grande, cárnica
  • Ropa homogénea (toalla, sábana de hotel, paño industrial — no varía mucho entre prendas)
  • Cliente que acepta una variación mensual pequeña

Estructura típica:

  • Precio por kilo más el índice de suciedad contratado (por ejemplo, 10%)
  • Peso declarado junto al peso de la báscula, por recogida
  • Facturación mensual por volumen acumulado

Riesgo:

  • Discusión de peso entre lavandería y cliente. La ropa industrial puede llegar con grasa, residuo químico, humedad o agua residual, y la suciedad real varía. Sin registro digital de los dos pesajes (zona sucia y zona limpia), el cliente cuestiona y la lavandería cede un 5-15% de ingresos en silencio.
  • Sin doble pesaje con marca de tiempo, el modelo por kilo pierde dinero todos los meses.

Cómo lo resuelve Cleanifly: pesaje en zona sucia y limpia registrado con operario y marca de tiempo. Suciedad real calculada y comparada con la contratada. Cuando el cliente lo discute, la respuesta es la pantalla, no la discusión.

Modelo 2: cobro por prenda

Cobro por unidad de ropa procesada, normalmente con una tarifa que varía por tipo de prenda (uniforme de producción, buzo de protección, bata, juego de cocina).

Cuándo usarlo:

  • Ropa heterogénea con prendas de valor distinto — este es el uso típico en lavandería industrial
  • Cliente con uniformes o EPI asignados por empleado (minería, mecánica pesada, electricidad, industria química)
  • Lavandería hotelera con prendas de huésped mezcladas (sábana, albornoz, toalla de baño, mantelería)
  • Cuando el cliente quiere un coste previsible por artículo procesado

Estructura típica:

  • Tarifa por tipo de prenda, versionada por fecha
  • Recuento en la recogida (o en la revisión) registrado
  • Facturación por cantidad × precio

Riesgo:

  • Una tarifa desactualizada genera discrepancias en la factura
  • Un cambio de precio a mitad de mes puede reescribir una factura anterior si el sistema no versiona correctamente

Cómo lo resuelve Cleanifly: tarifa versionada por fecha — si hoy cambia el precio de una prenda, la factura del mes pasado sigue con el precio antiguo. Historial inmutable. Recogida registrada en el momento, sin repetir trabajo.

Modelo 3: importe fijo mensual

Cobro fijo al mes, con un volumen máximo contratado. Por encima de ese volumen hay tarifa adicional o negociación.

Cuándo usarlo:

  • Hotel pequeño o mediano con volumen estable y bien conocido
  • Cliente industrial pequeño con previsibilidad total (taller, oficina con uniformes, cadena de restauración)
  • Lavandería interna de una cadena hotelera o de facility services que factura por centro
  • Cliente que quiere previsibilidad presupuestaria total

Estructura típica:

  • Cuota fija mensual
  • Tope de volumen (por ejemplo, hasta 5 t al mes u 8.000 prendas al mes)
  • Cláusula de exceso por encima del tope
  • Revisión anual

Riesgo:

  • El volumen real supera el tope y la lavandería procesa sin cobrar la diferencia
  • El cliente reduce volumen pero sigue pagando fijo, y la relación se tensa
  • Sin un cuadro de mando real de consumo frente a tope, el problema solo aparece a final de año

Cómo lo resuelve Cleanifly: el cuadro de mando operativo muestra el volumen recogido frente al tope contratado en tiempo real, y avisa antes de superarlo. La decisión comercial — cobrar el exceso o renegociar — se toma a tiempo, no en el cierre anual.

Combinar modelos en el mismo cliente

Las lavanderías con más rodaje suelen combinar dos modelos en el mismo contrato. Un ejemplo práctico en una cuenta industrial:

  • Uniforme de producción estándar cobrado por kilo (volumen alto, valor unitario bajo)
  • EPI asignado por empleado (buzo de protección, pantalón especial, bata técnica) cobrado por prenda (volumen bajo, valor unitario alto, vida útil controlada)
  • Recogidas extra programadas con un suplemento fijo por aviso

Ese modelo híbrido es difícil en una hoja de cálculo. En un sistema es configuración: tres contratos en paralelo con el mismo cliente, sumados en la factura.

Cómo trata Cleanifly los tres

Los tres modelos funcionan en el mismo sistema, en el mismo cliente, a la vez:

  • Contratos y facturación: kilo, prenda e importe fijo configurables por cliente. Tarifa versionada por fecha. Un cambio de precio hoy no reescribe una factura anterior.
  • Varias facturas al mes: unos clientes cierran quincenalmente y otros mensualmente. El sistema genera varias facturas en el mismo periodo.
  • Exportación en PDF y XLSX: cada factura sale de los datos de pesaje y del contrato, sin teclear nada.
  • Historial recuperable: una factura de hace seis meses se recupera por búsqueda, con los precios y parámetros vigentes en esa fecha.

Siguiente paso

Si su sistema actual le obliga a un único modelo de cobro y está perdiendo flexibilidad comercial, pida una demostración. Le enseñamos cómo configurar los tres modelos en el mismo cliente, en 30 minutos, con los contratos que atiende hoy.

Para profundizar: